Neurobiología de la memoria y procesos neuroquímicos implicados

Marilia Baquerizo Sedano, Jhonatan Astucuri Hidalgo

Resumen


Desde el paradigma de la evolución, el aprendizaje y la memoria actúan como medio principal de adaptación de los seres vivos a las modificaciones inciertas del medio ambiente (1), he ahí su importancia. Ambos procesos tienen una relación íntima y a decir verdad, no es posible distinguirlos dentro del circuito neuronal (2). Se asume, sin embargo, con fines académicos, que el aprendizaje es el proceso de adquisición de información y la memoria se refiere a la codificación, almacenamiento y recuperación de esa información aprendida (3). Así también se entiende que el aprendizaje es un cambio relativamente permanente en el sistema nervioso que resulta de la experiencia y que origina a su vez cambios duraderos en la conducta de los organismos; y en contraparte, la memoria es el fenómeno inferido generalmente a partir de esos cambios, que da a nuestras vidas un sentido de continuidad (4).

Dicho sentido de continuidad define nuestra identidad y permite que la información retenida acerca de las experiencias pasadas condicionen las conductas futuras (5). Pero esta información almacenada en el sistema nervioso, no suele formarse de un modo instantáneo y sigue un proceso de formación que incluye al menos dos estadios o etapas subsecuentes: la memoria a corto y largo plazo (1). Es imprescindible hablar un poco de ellas.

La memoria de corto plazo almacena una cantidad limitada de información durante un corto periodo de tiempo. Es una memoria inmediata, frágil y transitoria, que se da para los estímulos recientemente percibidos y que resulta bastante vulnerable a cualquier tipo de interferencias (4). Al marcar en el teléfono un número que acabamos de ver en la agenda, no podemos atender más que esa serie de dígitos, sin riesgo de olvidarlos. No obstante, después de hacer uso del número, lo más probable es que lo olvidemos. ¿Cuál es el soporte físico de ese recuerdo? ¿Qué cambios a nivel cerebral lo constituyen?.

Por su parte, la memoria a largo plazo almacena una gran cantidad de información durante un tiempo indefinido. Para diferenciarla de la memoria a corto plazo, se la puede caracterizar como estable, duradera y muy poco vulnerable a las interferencias (4). Es gracias a este tipo de memoria que podemos saber quiénes somos y recordar dónde vivimos, cómo fue nuestra vida pasada, qué conocimientos adquirimos en nuestra preparación universitaria, etc. ¿Cómo es que éste tipo de información se almacena durante mucho tiempo en nuestro cerebro? ¿Qué procesos neuronales constituyen ese almacenamiento?.

En lo que sigue, se intentará responder a éstas preguntas a partir de una revisión básica del conocimiento científico validado hasta el momento y se describirá con más detalle cómo es que el cerebro, especialmente a través de los mecanismos celulares, alberga un fenómeno humano tan complejo como la memoria.


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Referencias Bibliográficas


1. Morgado I. Psicobiología del aprendizaje y la memoria. CIC, Cuadernos de Información y Comunicación. Madrid: Universidad Complutense de Madrid; 2005. pp. 221-233.

2. Poolton JM. Masters RS, Maxwell JP. The relationship between initial rorless learning conditions and subsequent performance. Hum Mov Sci. 2005; 24: 362-78.

3. Purves D. y cols. Neurociencia. mericana. 3era edición. Editorial Médica Pana. Madrid; 2007.

4. Morgado I. Psicobiología del aprendizaje y la memoria: fundamentos y avances recientes. Rev Neurol. 2005 40(5): 289-297.

5. Barco A. La materia de los recuerdos curcuitos neuronales y cascadas moleculares. Rev Mente y Cerebro. 2010: 40.

6. Kandel E. The molecular biology of memory storage: a dialogue between genes and synapses. Science, vol. 294, págs. 1030-1038; 2001.

7. Engert F, Bonhoeffer. Dendritic spine change associated with hippocampal. long-term synaptic plasticity. Nature. 1999; 399: 66-70.

8. Hebb D. Organización de la conducta. 1985. Tomás del Amo Martín, Trad. Madrid: Debate. (Trabajo original publicado en 1949, The organization of behavior: A neuropsychological theory. New York: Wiley).

9. Bliss TV, Lomo T. Long-lasting potentiation of synaptic transmission in the dentate area of the anaesthetized rabbit following stimulation of the perforant path. J Physiol. 1973; 232(2):331–356.

10. Lomo T. The discovery of long-term potentiation. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci. 2003; 358(1432): 617–620.

11. O’Keefe, John & Nadel, Lynn. The hippocampus as a cognitive map. Oxford University Press; 1978.

12. Kandel E., Schwartz J., Jessel T. Principios de Neurociencia. cuarta edición. Madrid: McGraw-Hill; 2001. p. 1227-1247.

13. Lamprecht R, LeDoux J. Structural platicity and memory. Nat Rev Neurosci 2004; 5( ) 45-54.

14. Squire L, Kandel E. Memory: from mind to molecules. Owl Books, 2000.

15. Kandel E. En busca de la memoria: el nacimiento de una nueva ciencia de la mente. Katz editores. 2007.




DOI: http://dx.doi.org/10.18259/acs.2012018

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